Hay una razón por la que el sur de Tenerife, especialmente cerca de El Médano, es la capital mundial del windsurf y el kitesurf. Esa razón tiene un nombre: el viento.
Para los ciclistas, el viento constante que sopla en la costa sur puede ser una bendición refrescante o, más a menudo, un oponente agotador. Y luego está el Calima, un fenómeno meteorológico único que puede cambiar radicalmente tu paseo en bicicleta.
Comprender el viento de Tenerife es fundamental para planificar tus rutas y evitar que un viaje de ensueño se convierta en una pesadilla. Aquí te ofrecemos consejos prácticos sobre cómo afrontarlo, qué ropa llevar y cómo protegerte.
Entendiendo el viento: Los vientos alisios
El viento “estándar” en Tenerife es el vientos alisios (Aliseo). Estos vientos soplan constantemente desde el noreste. En la parte sur de la isla, tienden a canalizarse a lo largo de la costa, especialmente en las zonas de El Médano y Granadilla.
¿Qué significa esto para un ciclista?
Esto significa que si vas en bicicleta hacia el este desde Los Cristianos (por ejemplo, hacia el aeropuerto o Porís), probablemente te encontrarás con un viento lateral o de frente muy molesto. Sin embargo, a la vuelta, podrías disfrutar de un viento de cola formidable.
La ventaja de la altitud:
La buena noticia es que estos vientos tienden a perder fuerza a medida que se gana altitud. A menudo, una vez que se superan los 500-800 metros (por ejemplo, al ascender hacia Vilaflor o Granadilla), se deja atrás el viento costero y se entra en un clima más tranquilo, para luego encontrarse con vientos diferentes por encima de los 2000 metros en el Parque Nacional del Teide.
El fenómeno especial: ¿Qué es una calima?
La calima no es un viento normal. Es un fenómeno meteorológico que se produce cuando vientos cálidos y secos procedentes del desierto del Sahara (en África, a tan solo unos cientos de kilómetros) soplan hacia las Islas Canarias.
Este fenómeno trae consigo dos cosas:
- Aire muy caliente: Las temperaturas pueden subir repentinamente, incluso en invierno, superando los 30 °C.
- Polvo y arena: El aire se llena de fino polvo sahariano, lo que reduce drásticamente la visibilidad y la calidad del aire.
No se recomienda montar a caballo durante una calima intensa. El aire seco y polvoriento puede provocar irritación ocular y problemas respiratorios. Si la calima es ligera, se puede montar, pero con precauciones específicas.
Consejos prácticos: Ropa y protección
Ya sean los vientos alisios o una calima, el equipo adecuado marca la diferencia entre sufrir y controlar la situación.
1. Contra el viento (Vientos alisios):
- Chaleco cortavientos: Esta es la prenda más importante de tu armario para Tenerife. Es ligera, cabe en un bolsillo y protege del 90 % de las molestias. Es esencial para descensos largos o tramos costeros ventosos.
- Calentadores de brazos: Aunque haga calor, el viento constante (sensación térmica) puede enfriar el cuerpo rápidamente. Los calentadores de brazos son una excelente manera de regular la temperatura sin necesidad de usar una chaqueta completa.
- Gafas de sol: No solo para protegerse del sol. El viento constante puede resecar los ojos. Las gafas de sol envolventes son imprescindibles.
2. Contra la Calima:
- Máscara o pañuelo: Durante una Calima, es recomendable usar una bufanda ligera (como un "Buff") o una mascarilla para filtrar el polvo y evitar inhalarlo directamente.
- Hidratación masiva: La calima es un viento increíblemente cálido y seco. Provoca deshidratación mucho más rápido de lo normal. Empieza con dos botellas llenas y planifica paradas para rellenarlas.
- Gafas envolventes: Aún más importante que con el viento normal. El polvo fino irrita mucho los ojos.
- Protector solar: Durante una calima, aunque el cielo parezca lechoso, los rayos UV son extremadamente fuertes. Usa protección FPS 50+.

Estrategias de ruta para evitar el viento
La mejor manera de vencer al viento es evitarlo.
- Comience temprano: El viento suele ser más suave a primera hora de la mañana y tiende a intensificarse durante el día.
- Sube inmediatamente: Planifica tus rutas para alejarte de la costa cuanto antes. Elige una ruta que te lleve rápidamente cuesta arriba (por ejemplo, hacia Arona, Adeje o San Miguel). Una vez en altitud, estarás más protegido.
- Consulta el pronóstico: Utiliza aplicaciones como Windy.com o consulta los pronósticos locales (AEMET). Si pronostican fuertes vientos del suroeste (poco frecuente, pero posible), la ascensión desde Chío hasta el Teide se vuelve prácticamente imposible.
- Confía en un guía: Este es el consejo más importante. Un ciclista local o un guía experimentado conoce los caminos protegidos. Saben qué cañón está resguardado, qué ladera está a sotavento y cómo diseñar una ruta de 100 km que minimice las dificultades.
No dejes que el viento o una calima arruinen tu experiencia. Planifica con anticipación, vístete elegantemente y, si tienes dudas, únete a una de nuestras visitas guiadas. Nosotros nos encargaremos de interpretar el viento por ti.
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